jueves, septiembre 27, 2007

el reflejo de la vida





Estoy

prendida en dos estaciones
donde el reflejo no es el que es,
donde media el octógono silencioso
en la cuadradura del presente febril.




Estas

colocado en sentido vertical
donde la caída se une a la muerte
donde la luz se reconcilia con la vida
en cada punta de mi estrella octogonal.



No hay entendimiento para la locura, sólo es un aceptar.

4 comentarios:

amoremachine dijo...

y aceptando
somos como menos
intransigentes con nosotros mismos
y aunque no lo crean,
a veces con los demás.





bso.

dable dijo...

Aceptar no es someterse. Un octógono da para mucho.

carmen dijo...

Sí, da para mucho. Y por supuesto aceptar y someterse son 2 versos completamente distintos.

gus, yo hablo de la aceptación en el cambio que se produce en nuestras vidas, en el paso del tiempo, porque aceptando vives. Lo contrario es morir poco a poco, en cada tristeza,en cada hipocresía, en cada incomprensión.....y no perderte en las broncas mentales con tu propio yo.Un besote

Mari Carmen dijo...

Cada día que renacemos somos los mismos y somos distintos. Y es necesario aceptar eso. Si no... sería el caos.

Un abrazo,