miércoles, marzo 07, 2007

el paseo






Esta mañana,
Recorrí la ronda de mi pueblo.
Rechazando a seguir el camino adoquinado,
Opté por la tierra húmeda del rocío.
Sola,
Salí al encuentro de mi pueblo,
De mi vida,
De mi soledad.
Y respiro.....
Agradable soledad
Que rechaza la solitaria actitud
De aquel que camina.
Once campanadas me recuerdan
El tiempo que pasa.
El río Segura,
Aguas turbulentas
Arrastrando con su paso seguro,
Cañas y barro
Arrastrando horas que van,
Horas que no volverán.

La Atalaya, majestuosa
Elevándose,
Protegiendo,
Al pueblo en la llanura.

La Atalaya, repoblada
De árboles esperanzados
Que luchan con la aridez del paisaje,
Demuestra esta mañana
Un verdor inusual.
Y respiro...
Puro placer,
La vida.
El castillo, en la cima,
Vestigio de un pasado que fue,
De un presente que es,
Forma parte de la perfección del momento.

A lo lejos,
Chimeneas que hablan
Contando historias de gentes
Que habitan casas fantasmas

Mientras,
Los caminantes,
Transeúntes que miran,
Saludan con los ojos
Repletos de preguntas.
Otros,
Ausentes con ellos mismos,
Pasan de largo.

Y giro mi presencia.

Como el girasol
Sonrío al sol que me mira
Suavizando la tirantez
De mi faz, provocada por el frío matutino.
Doce campanadas me recuerdan
La vuelta al nido,
Una vez más.
Y respiro sonriendo
Prometiéndome un mañana mejor.


1 comentario:

rocanlover dijo...

Eso es fantastico, disfrutar de momentos asi, que alimentan el alma, son maravillosos y es algo que no esta a alcance de todos, distrutalo por mi tambien y luego me pasas por aqui un par de sencaciones :P

:)