miércoles, enero 09, 2008

El otro quijote





No ves mi quijotesco caminar en este día de lluvia,
cuando las aspas más largas se ocultan en la palabra no dicha
donde las criaturas dibujan sus sueños
cuando los hidalgos mueren cuerdos, sin dueños.
Los sanchos de las vidas paralelas me cuidan en cada tropiezo
mostrando el silencio del abrazo olvidado
y sin temor a la caída del yelmo carnoso,
mi lucha imagina momentos
donde el trotar será parte del juego
que deslumbre mi existencia.

4 comentarios:

Namasté dijo...

Que buen don Quijote.
Que buen personaje, siempre de actualidad, se mire por donde se mire...

Bss

Carmen dijo...

El mundo está lleno de Quijotes y Sanchos, y el mundo es mejor, más completo, por poder contar con ambos, pq ambos son necesarios... destinados a cabalgar juntos, de la mano, no separados ni enfrentados, sino como amigos cuyas existencias se alimentan mutuamente y cobran sentido...

Quijotes y Sanchos, opuestos complementarios...


Me ha encantado el post, y tb los anteriores, como siempre q te leo Carmen...

Gracias por muchas cosas.

Besos guapa.

Tu sirena amiga ;-)

Tawaki dijo...

Creo que has descrito la vida misma.

Un abrazo.

carmen dijo...

Sí, que bien lo has definido tawaki..caminar luchando, para tropezar y volver a levantarse curándose las heridas unos a otros...incluso en eso debería existir el compartir.
Namasté..gracias por tu quijotesca presencia y tus sanchosas palabras (ejem..no sé si ha quedado bien)
Carmen, tocaya pequeña sirena,cierto cuando nos complementamos formando una misma persona, todo es más sencillo...Gracias por tus palabras
Besos a los tres :))