domingo, agosto 26, 2007

el lamento





-1-


Mi familia y yo somos uno
Mi familia
compuesta por seres ausentes,
transparentes,
caminan lentamente
sin ruido.
Viven a mi lado
sin respirar;
sonríen ahogos
que mueren por vivir.



-2-

Su habitación, compuesta por seres, no encuentra un espacio sin ruido .
Las ventanas abiertas imantan su vuelo e impiden los ecos de gritos que se ahuecan en su garganta.
Su cabeza estalla en mil estrellas difuminadas en miradas que no llegan al mar.
Los ojos se pierden en las cuencas de los ríos que diluyen por los valles de su cara. Angostos paisajes de un ser que murió al nacer.
No hay dolor.
No hay perdón.
No hay retorno.
No hay razón para morir porque nunca existió en su habitación.
Sólo los ruidos saben de él.

Los ruidos y yo, pues escucho su lamento cada noche, porque su lamento es mi lamento.


-3-

1, 2, 3.....son incesantes los tic-tac de mi reloj inexistente.
Cuentan los momentos que no llegan y se alejan sin llegar a vivir.

4 comentarios:

José Camúñez dijo...

Vaya...
Me has revuelto la caja de sentimientos que porto conmigo...
Familias, ausencias, lamentos...
Un cóctel doloroso, sin duda.
Espero que sean palabras y no dolor.

e dijo...

desasosiego
y viento en los ojos

me recordó una parte de un escrito:

"alguien en mí
me come y me bebe.
miedo de ser dos
camino al espejo"
Alejandra Pizarnik

Salud(os)

carmen dijo...

Precioso "e"...buscaré la autora.
No son más que palabras que nacen en algún momento doloroso, pero no habita en mí normalmente. Es pasajero como todo lo es en la vida.
Gracias por estar Jose, "e".... :-)

Horacio Fioriello es Altamira ( un Juan de los Palotes) dijo...

La cueva de Altamira ha tenido el Honor de elegirlo
MERECEDOR DEL PREMIO “ BLOG SOLIDARIO”
FELICITACIONES!