martes, agosto 14, 2007

el niño del monzón

Es difícil vivir con los ojos cerrados cuando se producen en tu vida ciertos encuentros. Ayer, a través de otros contactos llegué al blog de un periodista argentino. Su nombre es Hernán Zen.

Hoy mi espacio está dedicado a él y a todos aquellos que entregan su vida para mostrar al mundo la realidad que nos rodea.


Así comienza su reportaje:


Reencuentros en Calcuta: el niño del monzón


El primer día de monzón bajé emocionado con mi cámara y encontré a estos tres niños sin hogar que jugaban en el agua lóbrega y hedionda que anegaba las calles. Corrían, se zambullían, reían, celebrando que el arribo de la temporada de lluvias acababa de terminar con el asfixiante calor que desde el mes de marzo tenía sitiado a Calcuta.


Una foto que me acompañó durante años como símbolo de esa capacidad que tienen los pobres de la India para vivir el momento, para apreciar los gestos más sutiles de la vida. Esa faceta tan admirable del espíritu humano, que no se deja vencer en las situaciones más adversas. .....

(para continuar con él http://blogs.20minutos.es/enguerra

1 comentario:

Horacio Fioriello es Altamira ( un Juan de los Palotes) dijo...

Tu enlace a Herman Zen, al ojo fotográfico de un hombre con sensibilidad de artista, va mas allá de los vientos monzones, avergüenza, humilla darse cuenta que desposeídos aun frente a la brutal adversidad de la naturaleza, hay algo que el mas riguroso viento no es capaz de borrar, su sonrisa y ese pudor que produce verse sorprendido en total desnudez frente a la cámara.
Una bofetada a los sempiternos desconformes que endurecen el rictus aun cuando la vida es quien les sonríe..."vivir el momento, para apreciar los gestos más sutiles de la vida."
Gracias Carmucha
Horacio